El desenvolvimiento de la doctrina antigua del espacio

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Geografía dialéctica 5/

El concepto de espacio de Anaximandro
Por José C. Martínez Nava

 

Las ideas materialistas sobre el espacio de los pensadores del Antiguo Oriente tuvieron nuevo impulso en la filosofía griega antigua, surgida en el siglo VI aNE.

 

En el desenvolvimiento de la doctrina de la materia de la Antigua Grecia y Roma podemos encontrar ineludible el desarrollo de la concepción del espacio, sobre todo, en lo que respecta a la estructura y el movimiento de la materia. Ya desde entonces se precisan genialmente los problemas clave sobre el asunto, aunque son planteados sin las bases experimentales que sólo desarrollaría la ciencia de los últimos siglos.

 

http://antroposmoderno.com/Pix/democrito.jpgEn este desenvolvimiento se pueden distinguir tres etapas: a) las representaciones concreto-sensibles de los principios del mundo en la escuela de Mileto –sobre todo en Anaximandro– y en Heráclito; b) los primeros esbozos de la doctrina de la estructura de la materia de Empédocles y Anaxágoras, y c) el atomismo de Leucipo, Demócrito, Epicuro y Lucrecio Caro.

 

Cabe destacar que las ideas surgidas del materialismo antiguo fueron acogidas hostilmente, principalmente, por los pitagóricos y los eleatas.

 

Podemos calificar a Anaximandro de Mileto (610-546 aNE) como el primer pensador de la Antigüedad que intentó plasmar un principio único para todo lo existente, diferente a sus contemporáneos. No era el agua como pensaba Tales (624-547 aNE), ni el aire como sostenía Anaxímenes (588-525 aNE) ni el fuego como sostuvo poco después Heráclito (544-483 aNE), sino algo indeterminado, el “ápeiron” (apeirón, o apeiron).

 

Y, no es casualidad; Anaximandro fue el primer sabio de la Antigüedad que realizó una sistematización del conocimiento geográfico atesorado empíricamente hasta su tiempo, dibujando el primer mapa del mundo conocido. Entonces, pues, no es aventurada la hipótesis de que al contrario de sus contemporáneos, Anaximandro necesitaba plasmar en un concepto no sólo el principio único de lo material de todo lo existente, en el sentido gnoseológico, sino también las propiedades de ese principio, incluida, claro está, la propiedad espacial. En efecto, no es casual que precisamente el construyera el primer mapa antiguo del mundo conocido, como representación gráfica de las propiedades espaciales de los procesos –tierras, agua, habitantes, etc.– de un sector de la Tierra.

 

http://4.bp.blogspot.com/-5SnFrRaNJLE/TdKLjRbZ33I/AAAAAAAAAAU/UEGP8x8fkWo/s1600/anaximandro.jpgPara los antiguos materialistas griegos la materia eran los elementos en que consisten las cosas, los objetos, las partes, eso que persiste a través de los cambios de estado y de propiedades de las cosas, la sustancia o fundamento inmutable de todo lo existente, aquello de donde todo proviene y en lo que todo se transforma. Así, la escuela de Mileto (siglo VI aNE) busca ese fundamento en los datos empíricos provenientes del estudio directo de la realidad circundante. Pero con el “ápeiron”, Anaximandro se distingue de Tales y Anaxímenes, como más tarde de Heráclito.

 

El ápeiron es indefinido en el sentido cualitativo e ilimitado desde la perspectiva cuantitativa. Este concepto representa un paso de avance en el desarrollo del concepto de materia, pues constituía un intento de hallar la esencia más profunda tras la apariencia sensible de los fenómenos circundantes.

 

El ápeiron es algo corpóreo, aunque invisible --¿discreto, puntual, discontinuo y continuo?–. Todos los cuerpos visibles son estados diversos del ápeiron.

 

http://www.filosofia.org/cur/pre/009.gifQue el ápeiron tiene que ver con la historia de la concepción del espacio, salta a la vista. En efecto, aunque sumergida en los criterios generalizantes y hasta cierto punto confusos, la teoría del ápeiron expuesta por Anaximandro debe ser considerada, también, en la Geografía, la primera teoría geográfica del espacio terrestre, evidentemente incompleta.

 

El ápeiron como sustrato unifica todo lo existente y caracteriza y genera todo el mundo heterogéneo. Existe en cada cosa individual; pero no se puede, a la vez, identificarlo con ninguna de ellas. Así, el ápeiron constituye un marco de las representaciones espacio-temporales.

 

Para Anaximandro, al contrario de los atomistas y de las nociones vulgares predominantes, por ejemplo, en algunos geógrafos y científicos del presente, la estructura de la materia no es únicamente discreta, puntual, formada por elementos únicamente separados entre sí, sino es absolutamente continua; de ahí que el ápeiron sea infinito en el espacio y el tiempo. Pero lo tanto, el espacio no es el vacío recipiente de los cuerpos sino cierta forma universal del ápeiron.

 

Que el ápeiron sea absolutamente continuo, significa una gran conclusión para la época, en donde predominaba el estudio concreto de los objetos del mundo, de la búsqueda incesante de un principio único en alguno u otro de los elementos de ese mismo mundo. Sin embargo, lo más importante es que abría la discusión alrededor del carácter continuo y discreto de la materia. Por ejemplo, para los pitagóricos el ápeiron es un principio sin forma, sin límite y junto con su contrario –el “límite”– constituye la base de todo lo existente. Esta discusión tardaría aún muchos siglos en resolverse en la consideración de que no sólo es discreta la materia, sino, a la vez, continua; esto es, la unidad dialéctica de lo discreto y lo continuo.

 

La teoría del ápeiron de Anaximandro constituye en la Filosofía la primera teoría de la materia, o la primera explicación genuinamente materialista, pues logra abstraer en el concepto de ápeiron las propiedades fundamentales de la materia, sobre todo sus formas fundamentales de existencia: movimiento, espacio y tiempo.

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